Will Hayes es un treintañero a punto de divorciarse. Su hija Maya, de diez años, le pregunta sobre su vida amorosa y a él no le queda más remedio que explicarle por qué se casó con su madre. Will revive su pasado como un cuento de hadas, presentándose como un tipo idealista que buscaba triunfar en la política y poniendo nombres en clave a sus novias, para que Maya adivine cuál es su madre. La pequeña comprende lo difícil que es al amor, pero Will se da cuenta de que nunca es tarde para ser feliz.
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